Ya hace poco más de un año fuimos a recorrer el noreste de la provincia de Córdoba, más precisamente una laguna que en la actualidad está unida a la inmensa laguna Mar Chiquita, se trata de la laguna del Plata.
En ese lugar acampamos en el camping municipal del mismo nombre que la laguna. Tiene muy buenas comodidades y es muy tranquilo los días de semana, aunque fines de semana largo o en plena temporada de vacaciones las ciudades cercanas como Miramar y Balnearia no dan abasto con la oferta hotelera y mucha gente pasa el día en el camping, siendo algo ruidoso en esas horas y también por el tránsito que circula hacia la ciudad de Córdoba por la ruta, que está lindante al camping.
Por lo demás es un lugar muy recomendable para los observadores de aves; pasamos tres días estupendos en ese lugar. Muestro algunas fotos de esos días; también recomiendo ver un video subido a mi canal Florafauneando donde incluyo relato y otras especies que no están en las fotos.
Esa laguna es de gran importancia para las aves limícolas, tanto locales como migratorias, además de ser también lugar de invernada de los flamencos de la Puna.
Jilguero dorado
Varillero ala amarilla
Ratona común
Parina chica
Parina grande
Remolinera parda
Parina chica
Flamenco austral
Parina chica
Chorlito de collar
Jote cabeza negra
Carpintero real
Carpintero del cardón
Crestudo
Picaflor de barbijo
Parina grande
También visitamos la ciudad de La Para, una pequeña localidad, muy prolija, que nos sorprendió, ya que fuimos para aprovisionarnos y nos encontramos entre oras cosas lindas con un precioso y gran parque central, con estanque lleno de aves y además réplicas de la megafauna del Pleistoceno. El sector donde están esas esculturas se llama Parque Pleistocénico.
A la hora que fuimos el parque estaba cerrado, pero desde afuera logramos tomar fotos de todos modos. En un sector cercano un hornero con un singular pico curvado hacia abajo, semejaba algo a una bandurrita, una especie de la misma familia, quizas esa malformación tenga alguna relación, quien sabe.
Hace ya un año en el Bajo de Veliz, provincia de San Luis pude observar por unos instantes un ave que me maravilló con su presencia, por su colorido y su andar entre los troncos de los árboles, se trataba de un carpintero lomo blanco (Campephilus leucopogon). Es un ave de buen tamaño, imposible que no llame la atención su presencia; este macho estaba en los árboles que crecen con la humedad que aporta un arroyo que atraviesa sierras algo áridas donde la diversidad y frondosidad de las plantas es bastante menor.
Estuvo pocos segundos ante mi vista, a unos 30 metros, pero su vista es buena y al detectarme se perdió en la espesura.
Recorriendo el Bajo de Véliz en la provincia de San Luis nos encontramos una gran ave que surcaba el cielo a baja altura sobre nosotros, era un macho de cóndor andino (Vultur gryphus) que dio tres o 4 vueltas sobre nuestras cabezas, quizás observándonos con algo de curiosidad para luego seguir su vuelo mucho más lejos, perdiéndose de nuestra vista entre las copas de los árboles xerófilos que forman el bosque en ese interesante y hermoso valle puntano.