domingo, 15 de julio de 2018

Tuquito chico (Legatus leucophaius)

ORDEN PASSERIFORMES
FAMILIA TYRANNIDAE
Status de conservación según BirdLife: preocupación menor

Habita selvas y montes en las Yungas y selva Paranaense en nuestro país.
Se alimenta de insectos voladores que captura haciendo vuelos cortos desde un posadero despejado que pueden ser ramas externas de los árboles, cables, antenas, etc.
Utiliza nidos abandonados de otras aves, que tengan forma cerrada, como los de los boyeros. La hembra pone 3 huevos pardos con líneas y manchas negras más concentradas en el polo mayor. La época reproductiva es entre octubre y noviembre.
Mide 15 cm.



miércoles, 11 de julio de 2018

Sur bonaerense III (Puerto de Quequén)

Como conté antes en mi última nota luego de visitar Balneario San Cayetano me dirigí hacia la ciudad de Necochea exclusivamente a la escollera del puerto, donde están los lobos marinos sudamericanos (Otaria flavescens) que de por si vale la pena observarlos, aunque mi objetivo principal era ver si había paloma antártica (Chionis alba) y si era posible mejorar fotos de la especie que ya había visto en ocasiones anteriores en los puertos.
Necochea es una ciudad de mediano tamaño de acuerdo a parámetros de lo que es Argentina, con unos 120.000 habitantes junto a la vecina localidad de Quequén, del  otro lado del río homónimo y en la actualidad forma prácticamente un centro urbano unificado junto con Necochea. En la desembocadura del río y en la localidad de Quequén se encuentran las instalaciones principales del puerto, del lado de Necochea en cambio está la escollera y el apostadero de los lobos marinos.
Luego de atravesar toda la ciudad, algo de tránsito y semáforos llegué al apostadero de los lobos marinos. Tal vez por el día soleado había gente que iba y venía en autos desde una punta a la otra de la escollera, algo que perturbaba seguramente a los lobos marinos, los automovilistas les pasaban muy cerca, quizás molestos porque varios de ellos pasaban de un lado al otro de la alzada con su lento desplazamiento característico, no vi mucho respeto hacia estas criaturas; no había nadie que controle el lugar, suele haber personal de Prefectura Naval pero no vi  a nadie en ese momento, en especial para resguardar a transeúntes desprevenidos que podrían ser heridos si se acercan demasiado a los mamíferos acuáticos; incluso podría haber personas que molesten a otras o cometan delitos, no falta nunca el que grita algo desde un auto en marcha cuando uno saca fotos.

Ni bien llegué enfilé para la escollera pero al ver mucho tránsito en tan angosto camino viré hacia atrás antes en un sector de banquina ancha y me volví  hasta estacionar en un terreno descampado que funcionaría como un estacionamiento público improvisado. Caminé unas decenas de metros y los  otáridos me recibieron con su penetrante hedor pero no le di importancia ya que vi varias palomas antárticas y una gaviota disputándose un festín, que no era cosa que materia fecal de lobo marino, sin dudas una situación hermosa para fotografiar aves y su comportamiento, solo los que nos gusta la naturaleza creo que podemos sentir gusto en hacer fotos y una filmación sobre esa clase de alimentación de las aves.


Paloma antártica (Chionis alba)



Gaviota cocinera (Larus dominicanus) juvenil










Estuve muy compenetrado con ver y fotografiar que ya casi ni me daba cuenta de la fragancia que despejaba mis fosas nasales, más cuando me voy a un costado de la lobería y a orillas del agua, entre los  lobos y dos pescadores humanos, desde allí algunas aves recorrían la costa caminando en busca de restos de piel, basura, materia fecal y vaya a saber uno que otro delicatessen para engullir. En un momento mientras fotografiaba las palomas antárticas un macá plateado había pasado cerca mí nadando y zambulléndose reiteradas veces, solo lo vi desde atrás y algo alejado, de todas maneras le hice fotos porque hacía más de un año que no veía a esta especie.


Lobo marino sudamericano (Otaria flavescens)







Macá plateado (Podiceps occipitalis)












Mucho más no se veía, solamente algunas gaviotas yendo y viniendo, los lobos marinos descansando; como las palomas antárticas se fueron retirando de mi vista detrás de los lobos marinos y a medida que el sol iba bajando me di cuenta que era tiempo de terminar con la observación y emprender camino a la localidad de Lobería, distante a poco más de 50 km, donde debía encontrarme con la gente del COA y dar una charla de aves, pero eso lo contaré en la próxima entrada.


sábado, 7 de julio de 2018

Sur bonaerense II (Balneario San Cayetano)

Como conté en la última publicación visité el Santuario Natural del Cauquén Colorado pudiendo lograr el cometido principal de observar a esta especie tan amenazada en una bandada de 300 ejemplares. Luego de ello fui hasta Orense a aprovisionarme de algunos alimentos y bebidas e intentar buscar cauquenes u otras aves pero sin éxito alguno con los cauquenes, solo pude fotografiar una torcacita de entre las pocas aves que observé en horas del mediodía. Lo que me alegró un poco el viaje en solitario fue pensar en el materíal que había obtenido momentos antes y que serviría para publicar en este medio, en ese instante  recordé que se cumplían 6 años del comienzo de Aves de Argentina, así que por esas casualidades, sin proponérmelo, el viaje coincidía con el sexto aniversario del blog; fue una hermosa celebración de cumpleaños.
Torcacita (Columbina picui)

Desde Orense salí por la ruta 72 unos 27 km hasta llegar a el camino de acceso a Balneario San Cayetano, me lo habían recomendado porque allí se podían observar aves, en especial en una laguna que atravesada por el camino antes de llegar al poblado, además de atraerme la idea de llegar hasta el mar y buscar algunas especies de este ambiente. El acceso estaba en muy buenas condiciones, firme y sin pozos; las condiciones climáticas eran buenas, con una tarde templada de temperaturas un poco más elevadas de lo normal para la época, de las que habitualmente se dan a finales de junio por unos días y se conoce como " veranito de San Juan" por suceder en días cercanos a la fecha del santo.  En verdad no vi demasiado, quizás la intensa actividad agropecuaria sumado a que estamos en invierno, con los campos en rastrojos no sea de lo mejor para que prosperen las aves; solamente vi una loica por ejemplo, varias palomas, algunos halcones, taguató, varias coloradas, mistos y chingolos.
Loica común (Leistes loyca)

Halconcito colorado (Falco sparverius) hembra

Lechucita vizcachera (Athene cunicularia)

Paloma picazuró (Patagioenas picazuro)

Paloma manchada (Patagioenas maculosa)

Carancho (Caracara plancus) juvenil
Llegando al mar hay una zona de médanos que bloquea el paso del agua y forma largas lagunas, donde se podían apreciar algunas aves acuáticas como gaviota capucho café, gaviota cocinera, macá común y macá grande. El paisaje era más bonito en ese sector, algunas fotos le hice pero con longitud focal de 150 mm puesto que me había olvidado en otro bolso el lente corto para sacar paisajes.






Tero (Vanellus chilensis)


Torcaza (Zenaida auriculata)
Luego de pasar por la laguna hay una curva a 90º y un sector de camping para pescadores, ingresando el camino en la zona de médanos, más elevada y sinuosa, la cartelería lo advierte bien ya que puede ser peligroso excederse en la velocidad; un mirador está al comienzo de esa zona y se puede ver muy bien la laguna.
Finalmente llegué al poblado y debo decir que me agradó no solo el camino por el bello aspecto que le dan los árboles que crecen en ese sector sino que el pueblo en sí es bonito,con casas que no son ostentosas pero sí muy prolijas y cuidadas, con las calles bien mantenidas, pasto cortado y numerosos cestos de basura de acuerdo al tipo de residuo, una cosa para destacar ya que en el país estamos bastante atrasados en la separación y reciclado, muchos lugares turísticos son sucios o se ve basura en ciertos sectores, no puedo decir lo mismo de Balneario San Cayetano que me sorprendió gratamente. La población según el último censo era de 28 habitantes, es un pueblo pequeño dedicado al turismo y en esta fecha obviamente no  hay casi turistas, solo vi a una niña en una plaza de juegos y estando en la playa una pareja que había llegado en una moto; en el camino de acceso solo crucé dos vehículos.
Llegué a la playa y me detuve en un sector alto, bien cuidado y con numerosos cestos, cerca de un parador. No vi demasiadas aves, esperaba ver algunas playeras pero no vi en absoluto. Si pude ver macá grande, muchas gaviotas capucho café y cocineras, unos gaviotines laguneros pero lo que más me gustó y no me esperaba ver eran 3 pingüinos patagónicos que nadaban cerca de la orilla, me observaban con algo de curiosidad y temor, se zambullían y asomaban la cabeza del agua reiteradas veces, me complicaba las tomas junto al oleaje, pero les hice unas cuantas. Luego de unos minutos los pingüinos se fueron nadando mar adentro y los perdí de vista. Durante el invierno hay más probabilidades de verlos en costas bonaerenses, migran anualmente desde las costas patagónicas hacia el norte, llegando hasta Uruguay y sur de Brasil.
Las playas eran anchas, no se veía suciedad en ellas, solo huellas de algunos todoterreno; a lo lejos se veía una tenue bruma típica de la costa,  que le daba una atmósfera especial a los médanos, uno parecía estar en una costa desértica.

Gaviota capucho café (Chroicocephalus maculipennis)




Gaviota cocinera (Larus dominicanus) juvenil


Macá grande (Podiceps major)

Pingüino patagónico (Spheniscus magellanicus)


Pingüino patagónico (Spheniscus magellanicus)


Pingüino patagónico (Spheniscus magellanicus)


Gaviota capucho café (Chroicocephalus maculipennis)

Gaviotín lagunero (Sterna trudeaui)
Volviendo de la playa y ya pensando en ir a Necochea y luego a Lobería volví contento de ver a los pingüinos, ya tenía el viaje al balneario dado por pago con este avistaje. Saliendo vi una cosntrucción comercial y me percaté que era una cervecería, la que vi en Google Maps estudiando un poco la zona que debía recorrer,era la cervecería Cauquén;  me imaginé estaría cerrada por no ser temporada turística, pero al parecer no funcionaba más ya que se veía vacía por dentro, me quedé con las ganas de probar una nueva cerveza artesanal con el plus de tener nombre de una especie de ave. Lo bueno es que la empresa sigue pero en la ciudad de San Cayetano, tratré algún día de comprar sus productos.
En el camino vi un taguató comiendo lo que parecía ser una rana y varias coloradas, una la pude fotografiar volando a baja altura para perderse en un pastizal a unas decenas de metros, característico cuando se asustan los tinámidos de la zona. Más adelante divisé otra colorada e intenté seguirla con el auto, abrirme un poco y que fuera por el costado a un sector más favorable con la luz, cosa que sucedió aunque se me complicó por quedar del lado del acompañante, tuve que abrir la puerta y sacarle fotos atravesado, me costaba cruzarme al otro asiento sin asustarla, luego pasó por detrás del auto que me la ocultó en el momento más favorable, pero de todos modos algunas fotos interesantes le hice, no es un ave que sea sencilla de fotografiar, lo más probable es que si las vemos salgan corriendo a ocultarse en los pastizales.


Colorada (Rhynchotus rufescens)



Taguató (Rupornis magnirostris)

Colorada (Rhynchotus rufescens)

Colorada (Rhynchotus rufescens)


Colorada (Rhynchotus rufescens)


Con estos avistajes ya quedé satisfecho con el recorrido de 22 km de ida, durando poco más de hora y media, que comencé almorzando los alimentos que compré en Orense, que finalizó con avistajes que me gustaron y conociendo también un lindo pueblito: Volví contento para Necochea dispuesto a fotografiar en la escollera que está en la desembocadura del río Quequén y al lado del puerto, pero antes me detuve ya en la ruta 72 a fotografiar unas bandadas de cauquenes que estaban en un campo en los que siempre los observé las dos veces anteriores que pasé por allí y que está a 2 km del acceso al balneario, al parecer eran casi en su totalidad cauquenes reales. Nuevamente vi más cauquenes a la distancia y me detuve por última vez llegando a la localidad de Energía, siendo también  todos cauquenes reales.